Los eurodiputados eslovacos acogen positivamente la nueva legislación comunitaria, aprobada recientemente por el Parlamento Europeo para la protección y apoyo a los productores de vino europeos en los países miembros de la Unión Europea. Braňo Ondruš, eurodiputado eslovaco del partido Voz-DS (Hlas-SD por sus siglas en eslovaco) valora positivamente dicha norma ya que, según él, protege especialmente a los pequeños y medianos viticultore, que forman la mayor parte de los viticultores eslovacos. Según sus palabras, para éstos resulta clave que las condiciones son sencillas, sin burocracia innecesaria y sin favorecer a grandes productores del sector. A decir de Ondruš, otro objetivo importante de la mencionada legislación es apoyar el llamado turismo viticultor, que puede traer nuevos puestos de empleo e ingresos a las regiones y proteger el origen geográfico de los vinos, así como las tradiciones. La eurodiputada eslovaca Miriam Lexmann del Movimiento Democristiano (KDH) destaca, que la aprobación del mencionado paquete de medidas para el sector viticultor puede ayudar a solucionar algunos de los desafíos a los cuales se enfrentan tanto el sector viticultor eslovaco como comunitario. A decir de Lexmann, ésta legislación fortalece el apoyo financiero para ganaderos y viticultores y crea mejores condiciones para fomentar el turismo viticultor. Según sus palabras, dichas medidas conceden a los países miembros nuevos instrumentos para poder reaccionar de manera más flexible a los problemas específicos de este sector. Lexmann también destaca que para Eslovaquia resulta importante que nuevos recursos económicos destinados a este sector ayuden a viticulores concretos y no terminen nuevamente en algún esquema de corrupción. Michal Wiezik del partido Eslovaquia Progresista (PS) resalta que la nueva legislación representa un buen ejemplo como la política debería funcionar. Resolver los problemas concretos de la gente y no los de los políticos. Desde su punto de vista es importante el apoyo a los viticultores, por ejemplo, para adaptarse mejor al cambio climático, sobre todo, a la sequía o a las principales plagas y enfermedades de la vid.