El cierre de la fábrica de Samsung en Galanta impacta directamente en los trabajadores y la región

El cierre de la fábrica de Samsung en Galanta impacta directamente en los trabajadores y la región

La multinacional surcoreana Samsung Electronics Slovakia ha confirmado oficialmente el cierre de su planta de fabricación de televisores en Galanta, decisión que se ejecutará de manera gradual hasta mayo de 2026. La compañía ha anunciado que el personal comenzará a salir de la empresa a partir de finales de junio del mismo año, mientras que el centro logístico en Gáň, cercano a Galanta, continuará operativo. Este cierre afecta directamente a unas 750 personas en producción y un número similar en logística, y refleja los cambios estructurales globales en la industria de los televisores, así como el impacto de los elevados costos de energía en Eslovaquia. El primer anuncio sobre el posible cierre lo realizó el primer ministro eslovaco Robert Fico, quien expresó su preocupación sobre la pérdida de competitividad de la producción de televisores en la región al tiempo que destacó que Samsung está realizando un “rediseño global” de sus plantas, manteniendo algunas y cerrando otras debido a la caída en la demanda de televisores, especialmente entre los jóvenes. El ministerio de Economía subrayó que el cierre afecta exclusivamente a la producción de televisores y que Samsung continuará con otras actividades en el país. Según el ministerio, varias empresas locales han mostrado interés en absorber parte del personal afectado, entre las cuales Jaguar Land Rover Slovakia podría contratar a alrededor de 300 trabajadores de producción y 80 técnicos. La situación ha generado una respuesta activa de los sindicatos que han manifestado su pesar por la decisión de Samsung asegurando que se intentará negociar con la empresa las mejores condiciones posibles para la finalización de los contratos laborales, incluyendo beneficios adicionales a los previstos por la legislación vigente. Los sindicatos también buscan colaborar con las oficinas locales de empleo para facilitar la reinserción laboral y brindar asesoramiento individualizado a los trabajadores. El gobierno eslovaco ha tomado cartas en el asunto. Los ministros Erik Tomáš, de Trabajo, y Denisa Saková, de Economía, visitarán Galanta para coordinar la transición de los empleados hacia otras industrias. El ministerio de Economía enfatizó que los esfuerzos se centran en minimizar el impacto social del cierre y asegurar una transición fluida de los trabajadores a nuevos empleos. La oposición política también ha reaccionado con preocupación. El partido Eslovaquia Progresista advierte sobre un posible efecto dominó en la región, donde la salida de Samsung podría desencadenar dificultades en empresas vinculadas al gigante tecnológico. Su presidente, Michal Šimečka, instó al gobierno a mejorar el clima empresarial mediante la eliminación de impuestos transaccionales y la reducción de cargas fiscales y de seguridad social, e indicó que se convocarán comités parlamentarios para supervisar la situación y exigir respuestas sobre las negociaciones previas con Samsung. El presidente de la región de Trnava, Jozef Viskupič, calificó el cierre como la peor noticia para la zona en la última década y urgió la creación de un programa de transformación justa, que incluya cursos de recualificación y apoyo a los empleados desplazados. Entre las causas señaladas por Samsung para el cierre se destacan no solo la baja demanda de televisores, sino también los altos costos energéticos en Eslovaquia y la estrategia global de la compañía para optimizar su red de producción en Europa y otras regiones. Según el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Richard Takáč, tanto el primer ministro como la ministra de Economía mantuvieron comunicación directa con Samsung antes del anuncio oficial, aunque los detalles de las negociaciones no se han divulgado. Por su parte, el diputado opositor Alojz Hlina (SaS) pidió claridad sobre cuánto del cierre responde a decisiones globales de la compañía y cuánto a la política gubernamental. La planta de Galanta de Samsung abrió en 2003, y con el tiempo se sumó un centro logístico en Gáň y otra fábrica en el parque industrial de Voderady, que cerró en 2018. Durante más de dos décadas, la compañía ha contribuido a la estabilidad del sector tecnológico en Eslovaquia, pero ahora enfrenta un nuevo escenario que obliga a repensar la estructura industrial del país y la reinserción laboral de cientos de empleados.

Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR

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