Las reacciones políticas en Eslovaquia al resultado de las elecciones parlamentarias en Hungría, con el triunfo del líder opositor Péter Magyar y su formación TISZA, han estado marcadas por un mensaje común de continuidad y refuerzo de las relaciones bilaterales. Desde la Presidencia, el jefe del Estado, Peter Pellegrini, ha subrayado su confianza en que los vínculos entre Bratislava y Budapest mantendrán el alto nivel de cooperación de los últimos años, basados —ha dicho— en el respeto mutuo, la buena vecindad y la pertenencia compartida a la Unión Europea y la OTAN. En la misma línea, el presidente del Parlamento, Richard Raši, ha felicitado directamente a Péter Magyar y a su partido por la victoria, expresando su deseo de que el nuevo liderazgo húngaro refuerce la cooperación bilateral y la colaboración dentro del marco del Grupo de Visegrado y de las estructuras euroatlánticas. Raši ha destacado que el resultado electoral refleja una decisión democrática que debe traducirse en estabilidad regional. Desde el Gobierno, el primer ministro Robert Fico ha felicitado también al vencedor y ha afirmado su disposición a una cooperación intensa con el nuevo ejecutivo húngaro. Fico ha señalado además que las prioridades estratégicas de Eslovaquia no cambian, subrayando especialmente el interés común en proyectos energéticos y en la posible reactivación del oleoducto Druzhba, clave para el suministro de petróleo en la región. La oposición eslovaca también ha reaccionado al cambio político en Budapest, aunque con distintos matices. Así, el partido liberal SaS ha considerado el resultado un “hito histórico” y ha expresado su esperanza de que el nuevo gobierno húngaro gestione con responsabilidad la confianza recibida. Por su parte, la formación Eslovaquia Progresista, ha celebrado el cambio político en Hungría y ha llegado a calificarlo como una derrota del sistema de Viktor Orbán, vinculando el resultado a un posible efecto de arrastre en la política eslovaca. Igualmente, el movimiento Eslovaquia, liderado por Igor Matovič, ha ido más allá con declaraciones de fuerte carga política, interpretando la victoria como un símbolo de cambio regional. En contraste, el partido democratacristiano KDH ha adoptado un tono más institucional, resaltando su respeto por la voluntad de los votantes húngaros y expresando su interés en una cooperación constructiva basada en valores europeos compartidos. En otro orden de cosas, el proceso electoral húngaro tuvo su reflejo en Eslovaquia, donde el voto de ciudadanos húngaros en la diáspora se desarrolló con toda normalidad, en una jornada calificada de tranquila por las autoridades diplomáticas.
Los políticos eslovacos apuestan por la estabilidad y la cooperación tras el triunfo de Magyar en Hungría
13. 04. 2026 14:07 | Tema del día
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR