La Confederación de Presos Políticos de Eslovaquia y los Salesianos de Don Bosco conmemoraron en la Iglesia de Nuestra Señora Auxiliadora de Bratislava, el 76º aniversario de la Acción K - Día de los Perseguidos Injustamente. Los acontecimientos de la Noche Bárbara permanecen en la memoria histórica como una profunda herida infligida a la libertad religiosa y a la dignidad humana. Así lo afirmó Bernard Bober, arzobispo metropolitano de Košice y presidente de la Conferencia Episcopal de Eslovaquia. Según él, la fidelidad de los religiosos sigue siendo una fuente de inspiración hasta nuestros días. “La expulsión violenta de los religiosos de sus monasterios tenía como objetivo romper las comunidades espirituales y borrar la presencia de las órdenes religiosas de la vida de nuestra sociedad. Cientos de hombres se vieron entonces sumidos en la incertidumbre y la opresión solo por haber decidido seguir a Cristo”, señaló Bober. Destacó la fortaleza de los religiosos, con la que soportaron las penurias de la internación y los trabajos forzados. “Su fidelidad a la vocación, que ni siquiera los muros de los campos lograron sofocar, se convirtió en testimonio de que la verdadera libertad interior no puede ser arrebatada por ninguna imposición externa. Estos religiosos, con su perseverancia, nos dejaron el legado de que el sacrificio ofrecido por amor es más fuerte que cualquier ideología”, añadió. Según Bober, el aniversario de la Acción “Monasterios” invita a dar gracias por el don de la libertad religiosa en la actualidad. Al mismo tiempo, anima a valorar la contribución de las comunidades religiosas a las parroquias y a todo el país.
En la noche del 13 al 14 de abril de 1950, las fuerzas represivas de la entonces Checoslovaquia totalitaria irrumpieron en los monasterios masculinos de Eslovaquia y Bohemia y se llevaron a los religiosos a monasterios de concentración y, posteriormente, a campos disciplinarios o de reeducación. La intervención contra las órdenes religiosas recibió el nombre de “Acción K” (según “kláštory” monasterios en eslovaco). Este suceso, conocido también como la “Noche Bárbara”, se conmemora en Eslovaquia, en virtud de la Ley n.º 241 aprobada por el Consejo Nacional, como un día conmemorativo: el Día de los Perseguidos Injustamente.