El aumento masivo del número de satélites en órbita terrestre se está convirtiendo en una grave amenaza medioambiental. Equipos internacionales de científicos, entre los que se incluyen expertos de la Academia Eslovaca de Ciencias, advierten de que las actividades espaciales comerciales están alterando de manera significativa el ciclo natural de la luz y la oscuridad, lo que tiene un impacto negativo en la salud de las personas, los ecosistemas y la investigación astronómica. Así lo informó el portavoz de la academia, Jozef Bednár. Expertos de la Academia Eslovaca de Ciencias y de la Universidad Comenius de Bratislava participaron en una investigación que presenta un nuevo modelo de análisis de la contaminación lumínica procedente del espacio. Los resultados, publicados en abril, muestran que las crecientes constelaciones de satélites y los planes para iluminar la Tierra de forma selectiva desde la órbita pueden dañar de forma permanente el entorno nocturno a escala global. El problema no es solo el número de dispositivos, que puede alcanzar los millones, sino también la dispersión de la luz solar por los residuos espaciales. Según los científicos, este fenómeno aumenta el brillo total del cielo nocturno, lo que conlleva varios riesgos. Los científicos afirman que la alteración de la oscuridad natural interfiere en el reloj biológico de las personas y modifica el comportamiento de las aves migratorias o de los animales nocturnos. Los satélites interfieren en las observaciones ópticas y de radio, lo que invalida los datos científicos de los telescopios. También están surgiendo conceptos como los satélites reflectantes, que podrían iluminar artificialmente partes del planeta durante la noche. Las últimas investigaciones, en las que han participado Miroslav Kocifaj y František Kundracik, de la Academia Eslovaca de Ciencias y de la Facultad de Matemáticas, Física e Informática de la Universidad de Košice, aportan una contribución significativa a la comprensión de este fenómeno. El nuevo modelo permite analizar en detalle el impacto de los desechos espaciales y los satélites en la contaminación lumínica. ”Nuestros resultados muestran que la contaminación lumínica es un fenómeno más complejo de lo que habíamos supuesto hasta ahora. Si queremos proteger eficazmente el entorno nocturno, debemos tener en cuenta no solo las fuentes de luz en la Tierra, sino también el creciente número de objetos en órbita”, afirmó Kocifaj. Los científicos subrayan, al mismo tiempo, que las condiciones lumínicas que han moldeado la vida en la Tierra durante millones de años están cambiando demasiado rápido. Por ello, instan a los organismos reguladores internacionales, como la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU., a que, al aprobar nuevas redes de satélites, evalúen rigurosamente también su impacto en el medio ambiente.
Los científicos eslovacos advierten sobre un nuevo tipo de contaminación lumínica
23. 04. 2026 13:11 | Tema del día
Mária Mangová; Foto: TASR