La falta de mano de obra se agrava en Eslovaquia y las empresas reclaman agilizar la contratación de extranjeros

La falta de mano de obra se agrava en Eslovaquia y las empresas reclaman agilizar la contratación de extranjeros

Eslovaquia sufre un problema creciente de falta de trabajadores. La evolución demográfica indica además que la situación seguirá empeorando, ya que cada vez entran menos personas en edad productiva en el mercado laboral y aumenta el número de las que se jubilan. Mientras en 2004 unos 96.000 jóvenes de 25 años accedían en Eslovaquia al mercado de trabajo, el año pasado fueron apenas algo menos de 55.000. En sentido contrario, en 2004 se jubilaban algo más de 41.000 personas, mientras que el año pasado esa cifra superó las 65.000. La falta de personal afecta prácticamente a todos los sectores de la economía eslovaca. Según la responsable de comunicación de Alma Career Slovakia, Ľubica Melcerová, faltan trabajadores en el sector sanitario, como médicos, psiquiatras o enfermeras, en educación, con vacantes para directores de escuela y profesores de primaria y secundaria, así como en numerosos puestos técnicos vinculados a la electrónica y la energía. Las empresas señalan que en el país faltan de forma estructural más de 100.000 trabajadores, una tendencia que seguirá aumentando. Por ello, consideran necesario flexibilizar las normas para la llegada de mano de obra de países fuera de la Unión Europea. El secretario general de la Unión Republicana de Empleadores, Martin Hošták, afirma que la incorporación de un trabajador extranjero al mercado laboral eslovaco puede demorarse incluso más de seis meses. En la actualidad, alrededor de 150.000 extranjeros ya trabajan en Eslovaquia. Sin embargo, el ministro de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, Erik Tomáš, recuerda que la prioridad del Gobierno es que el mayor número posible de ciudadanos eslovacos trabaje en el país. Los empresarios advierten también de que más de 350.000 eslovacos cualificados trabajan en el extranjero, por lo que consideran necesario intentar atraerlos de vuelta. El economista Michal Páleník subraya que el Estado debería centrarse en convertir a Eslovaquia en un país atractivo para vivir y trabajar, mientras que las empresas deben ofrecer salarios y condiciones laborales adecuadas para retener a los trabajadores. El problema demográfico ya es, según los datos, un obstáculo para la inversión en más del 93 % de las empresas. Páleník señalaba que en 2004 el saldo neto de entrada al mercado laboral era de unas 50.000 personas, mientras que en la actualidad es negativo, con unas 10.000 personas menos incorporándose al trabajo que las que se jubilan. Además, se prevé que hasta 2040 la población en edad productiva en Eslovaquia disminuya en más de un 11 %, lo que supondría la pérdida de cientos de miles de trabajadores. Desde el Ministerio de Trabajo se insiste en que el Gobierno apoya la creación de empleo, entre otras medidas mediante el aumento regular del salario mínimo.

Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR

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