Eslovaquia se ha convertido en uno de los países con infraestructura informática de vanguardia propia. El superordenador Perun se inauguró oficialmente en la sede de la Academia Eslovaca de Ciencias (SAV) en Bratislava, que, junto con el centro de trabajo ya operativo en la ciudad de Košice, conforma un sistema integrado. Este proyecto representa un hito importante para la ciencia eslovaca y se espera que fortalezca significativamente la investigación científica, la innovación y la capacidad del Estado para tomar decisiones calificadas.
En la ceremonia de presentación del superordenador Perun, el presidente de la Academia Eslovaca de Ciencias, Martin Venhart, destacó especialmente el amplio uso del nuevo dispositivo en todos los sectores. “Las aplicaciones del superordenador son realmente amplias, además de la investigación científica en todos los campos de la ciencia que cubre nuestra academia, representa un enorme potencial para las empresas tecnológicas y para el gobierno. Es posible trasladar los complejos procesos que tienen lugar en el Estado al espacio virtual y modelar sus efectos en la población”, afirmó.
Este superordenador forma parte de uno de los proyectos más importantes de modernización digital de Eslovaquia. La unidad de Bratislava, ubicada en el Centro de Actividades Conjuntas de la Academia Eslovaca de Ciencias, complementa el sistema de Košice, en la Universidad Técnica. Ambos centros de trabajo funcionan como una infraestructura unificada con datos interconectados y gestión conjunta de usuarios. El superordenador de Bratislava alcanza un rendimiento de hasta 14,5 PFlop/s, lo que lo convierte en uno de los sistemas informáticos más potentes de la región. En comparación con el sistema anterior Devana, esto supone un salto significativo en la capacidad de cálculo, que amplía las posibilidades de la investigación científica y las aplicaciones industriales. Junto con el centro de trabajo de Košice, el rendimiento total del sistema alcanza aproximadamente los 25 PFlop/s.
El proyecto de esta supercomputadora fue financiado con recursos del Plan de Recuperación y Resiliencia. Alrededor de 36 millones de euros se asignaron a la Academia Eslovaca de Ciencias y 21 millones de euros a la Universidad Técnica de Košice.