La estabilidad económica de los hogares eslovacos se enfrenta a una dura prueba. Mientras que los últimos datos de la Oficina de Estadística de la República Eslovaca de la primavera del año pasado hablaban de aproximadamente 980 000 personas en riesgo de pobreza, la evolución actual indica que este año se sumarán a esta poco halagüeña estadística más de un millón de nuestros conciudadanos. Uno de los problemas más graves de la actualidad es la denominada “pobreza laboral”. Se trata de una situación en la que una persona trabaja regularmente, pero sus ingresos no son suficientes para cubrir las necesidades básicas de subsistencia. En este grupo de riesgo se incluyen, sobre todo, los trabajadores del sector agrícola y del sector servicios, las personas con contratos a tiempo parcial o temporales, y los que cobran el salario mínimo. Según Martin Hošták, de la Unión Republicana de Empresarios, esta situación es consecuencia directa de decisiones políticas ineficaces. Señala que el empeoramiento del entorno empresarial obliga a muchas empresas a plantearse abandonar Eslovaquia, lo que no hace sino agravar la situación del mercado laboral. Košč añade a este respecto que Eslovaquia ha intentado durante mucho tiempo competir con otros países mediante una política de salarios bajos, lo que ha resultado ser un modelo ineficaz e insostenible que no ha llevado al país a ninguna parte. El Ministerio de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia de la República Eslovaca sostiene que el arma más eficaz contra la pobreza sigue siendo un empleo digno. El ministerio destaca el éxito de la iniciativa “Trabajo en lugar de recibir prestación social”, que ya ha logrado integrar en el mercado laboral a 1 300 personas. Además de fomentar la motivación para trabajar, el estado se centra también en los cambios legislativos. Está previsto aumentar gradualmente el salario mínimo hasta alcanzar los 1 000 euros. Se está preparando un aumento significativo del umbral de subsistencia, lo cual es clave para el importe de las prestaciones sociales derivadas de él. Del umbral de subsistencia dependen prestaciones importantes, como por ejemplo la prestación por situación de necesidad económica, la ayuda para la vivienda, la prestación de protección o la prestación parental. Sin embargo, sigue siendo una incógnita si estas medidas lograrán compensar el fuerte aumento del coste de la vida antes de que un millón de eslovacos se vean en una situación financiera insostenible.
Ni siquiera tener un empleo es garantía de estabilidad
29. 04. 2026 14:26 | Tema del día
Ladislava Hudzovičová Foto: TASR