Mária Mangová Foto: TASR
Los eslovacos aceptan cada vez más la IA, pero temen la deshumanzación
30. 04. 2026 14:29 | Tema del día
En 2026, el 78 % de la población de Eslovaquia ya utiliza herramientas de inteligencia artificial, lo que supone un aumento de casi cuatro veces en dos años. Una cuarta parte de la población (26 %) trabaja con IA a diario y, entre los estudiantes, la tasa de usuarios ha alcanzado el 100 %. Así lo revela un estudio del Instituto de Asuntos Públicos (IVO). Aunque hasta un 66 % de los eslovacos se considera bien informado sobre la IA, la encuesta reveló una profunda discrepancia entre la percepción subjetiva y la competencia real. Las pruebas objetivas mostraron una capacidad críticamente baja para identificar el contenido creado por IA: solo el 21 % de la población lo identificó correctamente. La ventaja de la IA que más se percibe es el ahorro de tiempo y el aumento de la productividad, algo con lo que está de acuerdo el 82 % de los usuarios. Hasta un 73 % de la población considera que la IA es útil para resolver problemas complejos y difíciles, y el 71 % la ve como una fuente de inspiración e ideas. Hasta un 77 % de la población teme la deshumanización de las relaciones y la idea de que las personas empiecen a preferir el contacto con la IA al contacto con personas reales. Este temor es más fuerte entre las personas mayores (86 %). La atrofia cognitiva también supone una amenaza significativa: hasta el 76 % de los eslovacos teme la disminución de su propia creatividad y pensamiento crítico como consecuencia de la delegación de tareas a algoritmos de inteligencia artificial. Otro 70 % de los encuestados percibe la amenaza de una manipulación deliberada de las emociones humanas. La encuesta ha identificado una paradoja en la percepción de las amenazas en el mercado laboral. Mientras que el 72 % de la población percibe la IA como una amenaza sistémica para el trabajo humano en general, solo el 31 % de los encuestados económicamente activos cree que la tecnología sustituirá concretamente a su puesto de trabajo. Los trabajadores del comercio y los servicios son los que se sienten más amenazados (34 %). Una tendencia alarmante es el uso descontrolado de las tecnologías en empresas e instituciones. Entre los empleados que trabajan con IA, hasta un 61 % utiliza herramientas públicas de IA en una «zona gris»: bien en contravención de las prohibiciones oficiales del empleador (32 %), bien porque la empresa no ha establecido ninguna norma al respecto (29 %). La opinión pública eslovaca se opone rotundamente a la IA en la enseñanza primaria (un 73 % en contra), lo que se debe a la necesidad de proteger el desarrollo cognitivo natural de los niños. El apoyo a la enseñanza de la IA no aumenta hasta la enseñanza secundaria (un 62 % a favor). Por otro lado, el 60 % de los adultos es consciente de que aprender a trabajar con la IA es imprescindible para su propia competitividad en el mercado laboral. ”La sociedad eslovaca se encuentra en 2026 en un estado de adaptación pragmática, pero cautelosa. Mientras que en el ámbito laboral aceptamos la IA por su eficacia, en el ámbito social sentimos una fuerte necesidad de proteger la esencia humana frente al dominio tecnológico. El factor clave para la estabilidad sigue siendo el aumento de la alfabetización digital y ética, que funciona como la herramienta más eficaz para transformar el miedo irracional en cautela racional”, añadió el autor del estudio, Marián Velšic.