El primer ministro eslovaco, Robert Fico, ha participado este fin de semana en la celebración del Día de la Victoria en Moscú, donde fue recibido por el presidente ruso, Vladimir Putin, en un acto que ha generado una notable controversia política en Europa. Fico fue el único líder de un Estado miembro de la Unión Europea presente en los festejos, lo que ha intensificado el debate sobre la posición exterior de Eslovaquia en el actual contexto de tensión con Rusia. Durante el encuentro en el Kremlin, Putin destacó que era importante la presencia del jefe del Gobierno eslovaco pese a las dificultades de su viaje y reiteró la disposición de Rusia a mantener y ampliar la cooperación bilateral, especialmente en el ámbito energético. El mandatario ruso aseguró que Moscú está preparado para garantizar el suministro de recursos energéticos a Eslovaquia y abrir otras vías de colaboración en sectores de interés común. Por su parte, Fico calificó su presencia en Moscú como un honor y felicitó a Rusia por la conmemoración del Día de la Victoria, subrayando la importancia histórica de la fecha. Uno de los elementos más destacados de la visita fue la transmisión de un mensaje del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en el que se mostraba dispuesto a mantener una reunión con el líder ruso en cualquier formato. Fico trasladó personalmente ese mensaje a Putin, quien respondió que, si Kiev desea un encuentro, debería establecer contacto telefónico directo con Moscú. El primer ministro eslovaco defendió además el valor del diálogo diplomático y afirmó que las negociaciones son “mil veces más útiles” que la continuación del conflicto armado. Fico también aprovechó su intervención para insistir en sus críticas a la estrategia de la Unión Europea hacia Rusia, en particular en lo relativo a las sanciones y a la política energética. Rechazó la idea de una nueva “cortina de hierro” entre Europa y Rusia y defendió el mantenimiento de relaciones “estándar y mutuamente beneficiosas” con Moscú. Asimismo, cuestionó los planes europeos para reducir la dependencia del gas ruso, al considerar que podrían encarecer los costes energéticos y afectar a la competitividad del continente. El jefe del Gobierno eslovaco denunció además las restricciones aéreas impuestas por algunos países de la UE durante su viaje a Moscú, aunque descartó adoptar medidas de represalia. Paralelamente, anunció la reactivación de la comisión intergubernamental de cooperación económica entre Eslovaquia y Rusia, con una próxima reunión prevista en la capital rusa. La visita ha provocado una fuerte reacción política en Europa. El canciller alemán, Friedrich Merz, criticó públicamente la presencia de Fico en las celebraciones en Moscú y afirmó que abordará el asunto directamente con el dirigente eslovaco. La polémica se suma a un clima ya tenso dentro de la Unión Europea respecto a las relaciones con Rusia y la posición de algunos Estados miembros en el conflicto.
Fico viaja a Moscú con un mensaje de Zelenski en medio de críticas europeas por su visita
11. 05. 2026 14:09 | Tema del día
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR