La central hidroeléctrica de Gabčíkovo es la mayor central hidroeléctrica de Eslovaquia y una de las mayores obras hidroeléctricas de Europa. La central cuenta con ocho turbogeneradores Kaplan verticales, cada uno con una potencia de 90 MW, lo que suma un total de 720 MW. Produce una media anual de 2200 GWh de energía eléctrica. Cubre aproximadamente entre el ocho y el diez por ciento del consumo total de energía eléctrica en Eslovaquia. La central se encuentra en el río Danubio y forma parte del embalse Gabčíkovo. Al completo se inauguró hace 30 años, el 17 de mayo de 1996. Su propietario y operador es la empresa estatal de Construcciones hidráulicas. El 16 de septiembre de 1977 los presidentes de los gobiernos checoslovaco y húngaro firmaron en Budapest el tratado interestatal sobre la construcción y explotación del Sistema de Obras Hidráulicas de Gabčíkovo-Nagymaros. Posteriormente, el tratado fue ratificado por los parlamentos y corroborado por los presidentes Gustáv Husák y János Kádár.
La construcción de la obra hidráulica de Gabčíkovo-Nagymaros tenía como objetivo no solo la generación de electricidad, sino también la prevención de las inundaciones que se producían periódicamente en el río Danubio, como ocurrió, por ejemplo, en los años 1954 y 1965. Otro de los objetivos era mejorar las condiciones de navegación por el río. Július Binder, quien desde 1986 también fue miembro del grupo operativo conjunto, estuvo a cargo del diseño y la construcción del sistema de obras hidráulicas de Gabčíkovo-Nagymaros. Sin embargo, en 1989 Hungría se retiró del proyecto y suspendió las obras de construcción cuando ya se había completado entre el 85 y el 90 por ciento de los trabajos en el lado checoslovaco, o para ser más exactos, el lado eslovaco. Eslovaquia decidió entonces completar el proyecto según la variante C, que ya no contaba con la participación de Hungría. Este paso fue aprobado el 25 de julio de 1991 por el gobierno de la República Federativa Checa y Eslovaca y, en noviembre de ese mismo año, se reanudaron las obras de construcción. El 7 de mayo de 1992, el gobierno húngaro denunció el tratado de 1977. Tanto el gobierno eslovaco como el gobierno federal checoslovaco calificaron esta medida de jurídicamente ineficaz, ya que el tratado no contenía disposiciones sobre la denuncia unilateral. El momento clave fue la construcción de la presa en el cauce natural del Danubio, que comenzó el 24 de octubre de 1992. El acontecimiento estuvo acompañado de protestas de organizaciones ecologistas que temían graves e irreversibles alteraciones en la naturaleza.