Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy, 5 de junio, organizaciones eslovacas como el Centro Nacional Eslovaco de Derechos Humanos, Via Iuris y la Coalición Climática alertan de que la situación del medio ambiente en nuestro país está empeorando. Según declaraciones de representantes de estas entidades, los defensores del medio ambiente y las asociaciones ecologistas se enfrentan en Eslovaquia a campañas de desinformación y a ataques verbales. Al mismo tiempo subrayan que la ciudadanía eslovaca dispone cada vez de menos derechos para obtener información sobre el estado actual del medio ambiente, participar en la toma de decisiones relacionadas con su entorno natural o acceder a la justicia en cuestiones medioambientales. Los representantes de la llamada Coalición Climática ya han presentado sus observaciones al Informe Nacional sobre la implementación del Convenio de Aarhus en nuestro país. El Convenio de Aarhus es un tratado internacional, auspiciado por las Naciones Unidas y firmado en 1998, que consagra el derecho de la ciudadanía a vivir en un medio ambiente sano. Lenka Vestenická del Centro Nacional Eslovaco de Derechos Humanos afirma, que las condiciones para las organizaciones medioambientales en nuestro país se están deteriorando, lo que se refleja en ataques verbales, campañas de desinformación, intimidaciones y vulneraciones de derechos tanto contra individuos como también contra asociaciones enteras. Según sus palabras, todos éstos hechos influyen negativamente en el funcionamiento de la sociedad civil y en la participación pública en las cuestiones medioambientales. Aunque el Convenio de Aarhus figura entre los documentos internacionales clave para la protección de los derechos medioambientales, las organizaciones antes mencionadas sostienen que Eslovaquia ha aprobado últimamente medidas que debilitan sus principios. La abogada Ivana Figuli de la organización Vía Iuris critica los cambios legislativos que limitan la participación de la ciudadanía y de los ayuntamientos en los procesos de la toma de decisiones relacionados con el medio ambiente. Como ejemplo menciona el caso de la central hidroeléctrica en la localidad eslovaca de Málinec. Por su parte, Ľubica Trubíniová, de la Coalición Climática, critica que el actual Gobierno recurra cada vez más al procedimiento legislativo de urgencia, evitando al mismo tiempo la participación pública en los procesos de la toma de decisiones. Las organizaciones mencionadas instan a las instituciones estatales a adoptar decisiones estratégicas y cambios legislativos, respetando los compromisos internacionales de la República Eslovaca, derivados del Convenio de Aarhus.