El Gobierno eslovaco aprobó ayer, en su sesión ordinaria, la zonificación de cuatro parques nacionales: el Parque Nacional de los Tatras (TANAP, por sus siglas en eslovaco), el Parque Nacional de los Bajos Tatras (NAPANT), el Parque Nacional de Poloniny y el Parque Nacional de Malá Fatra. Esta medida forma parte de los objetivos incluidos en el Plan de Recuperación y Resiliencia de la República Eslovaca. Según el ministro de Medio Ambiente, Tomáš Taraba, nombrado a propuesta del Partido Nacional Eslovaco (SNS), la zonificación se ha elaborado con criterios muy rigurosos y eleva de forma significativa el nivel de protección de los cuatro parques nacionales. Por su parte, el ministro de Educación, Tomáš Drucker, del partido Hlas-SD, que también ejerce como vicepresidente del Gobierno para el Plan de Recuperación y la Economía del Conocimiento, afirmó que la zonificación aprobada protege el patrimonio natural de Eslovaquia y, al mismo tiempo, respeta los derechos de propiedad en los territorios afectados. El ministro de Agricultura, Richard Takáč, añadió que la empresa estatal Bosques de la República Eslovaca (Lesy SR) ha alcanzado un acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente por el que una parte significativa de los bosques pasará a ser gestionada por la Administración Estatal para la Protección de la Naturaleza (ŠOP). La organización ecologista Mayoría Verde (Zelená väčšina) considera que la zonificación del Parque Nacional de los Tatras (TANAP) es el mejor resultado de los cuatro parques nacionales y que, por ello, se convierte en el primero de Eslovaquia que se aproxima a los criterios internacionales. No obstante, advierte de que los documentos aprobados por el Gobierno mantienen disposiciones que no se ajustan a los objetivos de protección del parque ni a la legislación vigente. La misma organización sostiene que, en el caso de los otros tres parques nacionales, la zonificación introduce únicamente mejoras limitadas respecto a las primeras propuestas y que numerosas zonas seguirán sin disfrutar del máximo nivel de protección posible. Mayoría Verde coincide con la diputada Tamara Stohlová, de la principal fuerza de la oposición, Eslovaquia Progresista (PS), y con Michal Kiča, del partido extraparlamentario Demócratas (Demokrati), en que la zonificación del Parque Nacional de Poloniny es la más deficiente. Según Stohlová, este territorio se convertirá en una “fábrica de producción de madera”, mientras que Kiča considera que la inclusión de la reforma de los parques nacionales en el Plan de Recuperación ha permitido evitar una catástrofe aún mayor en este ámbito. Por su parte, Veronika Remišová, diputada del movimiento opositor Slovensko–Za ľudí, afirmó que la nueva zonificación no servirá para proteger la naturaleza, sino para favorecer intereses privados.