La ciberseguridad en Eslovaquia avanza, pero las empresas aún muestran carencias

La ciberseguridad en Eslovaquia avanza, pero las empresas aún muestran carencias
La ciberseguridad sigue siendo uno de los grandes desafíos para las empresas e instituciones eslovacas. Más de una cuarta parte de las organizaciones consultadas por la Oficina Nacional de Seguridad de Eslovaquia, (NBÚ según siglas en eslovaco), reconoce que no dispone de un presupuesto específico que le permita protegerse frente a amenazas digitales. Los datos forman parte del Informe sobre la Seguridad Cibernética en Eslovaquia en 2025, elaborado por este organismo. Según el estudio, casi la mitad de las entidades integran los gastos de ciberseguridad dentro de sus presupuestos generales de tecnologías de la información. La separación clara de recursos es más habitual en grandes organismos de la administración pública y en el sector energético. Como dato positivo, la Oficina Nacional de Seguridad destaca que el 78 por ciento de los encuestados prevé aumentar en los próximos años la inversión destinada a protección digital. El informe también alerta sobre la importancia del factor humano. Seis de cada diez empresas e instituciones no cuentan con procedimientos para evaluar los riesgos relacionados con la incorporación de nuevos empleados, pese a que los errores o comportamientos inadecuados de las personas siguen siendo una de las principales amenazas para la seguridad informática. Otro de los puntos débiles es la formación interna. La Oficina Nacional de Seguridad señala que, aunque muchas organizaciones realizan cursos sobre ciberseguridad, con frecuencia tienen un carácter más formal que práctico y no se consideran todavía una herramienta esencial para mejorar la resistencia frente a los ataques. El organismo destaca que existen grandes diferencias entre sectores y que la industria energética presenta el enfoque más sistemático en esta materia. La inteligencia artificial comienza también a abrirse paso en las organizaciones eslovacas: un 28 por ciento de los encuestados ya la utiliza, al menos parcialmente, mientras que más del 30 por ciento estudia incorporarla. Sin embargo, el grupo más numeroso, un 41 por ciento, todavía no la emplea. El informe del mencionado organismo subraya además que, aunque la mayoría de entidades realiza copias de seguridad de sus datos, su fiabilidad sigue siendo un problema. Muchas organizaciones consideran las copias como un simple proceso técnico y no como una medida estratégica de protección. El organismo advierte de que pocas empresas comprueban de forma periódica si esas copias permiten realmente recuperar los sistemas tras un ataque, lo que podría dificultar una respuesta rápida ante un incidente grave.
Hilari Ruiz de Gauna i Torres Foto: TASR

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