Actualmente, una sequía de notable a extrema afecta a varias zonas de Eslovaquia, con especial incidencia en el oeste del país y el sur de las regiones central y oriental. Según informa el Instituto Hidrometeorológico de Eslovaquia en su página web, el déficit de humedad en el suelo es más crítico en el extremo oriental, mientras que el noroeste y el área de los Bajos Tatras presentan un exceso de humedad.
“La sequía extrema se da en Záhorie, la llanura del Danubio, Abov y Zemplín, y afecta a aproximadamente una cuarta parte del territorio. La sequía, de diversa intensidad, afecta a tres cuartas partes del territorio de Eslovaquia. La saturación relativa se sitúa por debajo del 10 % en la llanura del Danubio, en Záhorie y en los Pequeños Cárpatos, y de forma aislada también en Zemplín, Abov, Hont, Novohrad, Pohronie y Gemer. La saturación se sitúa por debajo del 50 % en aproximadamente el 80 % del territorio”, señalaron los expertos de dicho instituto.
El partido de oposición Eslovaquia Progresista (PS) considera urgente que el gobierno aplique medidas contra la sequía. En rueda de prensa, sus representantes denunciaron que el cambio climático está causando estragos en el país, a pesar de que el ministro de Medio Ambiente, Tomáš Taraba, y el resto del ejecutivo lleven tiempo cuestionándolo.
Desde el departamento de comunicación del Ministerio de Medio Ambiente calificaron el hecho como otro intento fallido de marketing de Eslovaquia Progresista para ganar visibilidad y encubrir su incompetencia. La institución comparó la situación con la disputa perdida en Málince ante el Tribunal Constitucional y el fiasco en la Oficina de Contratación Pública por la descontaminación de alquitranes en Predajná.
La sequía extrema también ha afectado al transporte fluvial. Según la Oficina de Transporte, las embarcaciones de gran calado no pueden navegar de forma segura por ciertos tramos del Danubio y deben esperar en fondeaderos a que mejoren las condiciones. En cambio, aquellos barcos con un calado menor que les permite sortear los puntos críticos tienen luz verde para continuar su ruta.