”En Eslovaquia no existe un sistema nacional de seguimiento de los mosquitos ni de los virus que transmiten”, señaló Viktória Čabanová, del Instituto de Virología del Centro Biomédico de la Academia Eslovaca de Ciencias. ”El principal problema es la falta de personal; no contamos con suficientes expertos. Y aunque los encontráramos, no dispondríamos de financiación para contratarlos. En realidad, el problema de fondo es la falta de recursos económicos”, explicó Čabanová. Según la investigadora, esta cuestión sigue sin considerarse una prioridad, a pesar de que en Eslovaquia ya se han detectado especies invasoras de mosquitos capaces de transmitir distintos virus. ”Sería necesario poner en marcha una iniciativa estatal o establecer un sistema nacional de vigilancia de este tipo”, afirmó. Los científicos de la Academia Eslovaca de Ciencias realizan actualmente un seguimiento del virus del Nilo Occidental y del virus Usutu en las poblaciones de mosquitos. Esta iniciativa comenzó en 2024 en el marco de un proyecto científico y emplea una nueva metodología basada en la recogida de saliva de los insectos. ”No es necesario capturar cada mosquito de forma individual para estudiarlo posteriormente al microscopio, identificar la especie y procesarlo. Se trata de un procedimiento muy laborioso. En cambio, podemos analizar de forma masiva las muestras de saliva, lo que nos permite obtener resultados sobre la presencia o ausencia de un virus concreto en una determinada zona en cuestión de días o semanas”, explicó la científica. En Eslovaquia hay más de 60 especies de mosquitos. Es una cifra considerable. En las proximidades de las viviendas son habituales alrededor de diez especies, entre las que destaca el mosquito común. Los mosquitos también desempeñan un papel importante en los ecosistemas, ya que constituyen una fuente de alimento para numerosas especies animales. Los peces y los anfibios se alimentan de sus larvas, mientras que las golondrinas y los murciélagos consumen los ejemplares adultos. ”Muchas veces no nos damos cuenta de que estamos destruyendo la biodiversidad y los hábitats de estas especies, lo que impide que contribuyan al control natural de la población de mosquitos”, señaló. Čabanová también se refirió a los mosquitos modificados genéticamente. Los científicos han comenzado a criarlos con el objetivo de encontrar una forma sostenible de reducir tanto la población de mosquitos como las enfermedades que transmiten. ”La descendencia de estos mosquitos modificados genéticamente no puede seguir reproduciéndose y, de este modo, la población disminuye de forma natural, lo que a su vez reduce el número de infecciones transmitidas por estos insectos”, afirmó la investigadora.
Eslovaquia carece de un sistema nacional para vigilar los virus transmitidos por mosquitos
06. 08. 2026 14:51 | Tema del día
Mária Mangová Foto: TASR