Las ciudades eslovacas no están preparadas para altas temperaturas

Las ciudades eslovacas no están preparadas para altas temperaturas

Las ciudades eslovacas no están preparadas para altas temperaturas y el calor extremo les provoca con frecuencia graves problemas. Así lo constatan expertos de la iniciativa eslovaca “El clima te necesita” (Klíma ťa potrebuje) y científicos del llamado Pacto Climático Europeo. Según estos, el desarrollo urbanístico de las ciudades eslovacas se ha ido adaptando a distintas condiciones, ya que la mayoría de sus superficies está formada por asfalto, hormigón y pavimento, materiales que absorben el calor durante el día y posteriormente lo liberan durante la noche. Además, el mismo análisis revela que las ciudades eslovacas carecen de árboles y zonas verdes, lo que reduce la sombra natural y el enfriamiento producido por la evaporación del agua. Tal y como destaca Dušana Dokupilová, del Instituto de Pronóstico de la Academia Eslovaca de Ciencias, las ciudades eslovacas no están preparadas para convertirse en las llamadas islas de calor, ya que el desarrollo urbanístico debe estar preparado para afrontar temperaturas extremas, especialmente desde el punto de vista arquitectónico. Los medioambientalistas y científicos también advierten de que la construcción densa de viviendas, la escasez de elementos acuáticos o una retención insuficiente del agua de lluvia representan problemas que posteriormente se reflejan en la creación de las llamadas islas de calor, que provocan que las calles y los edificios estén mucho más calientes que las zonas verdes que los rodean. Según los mismos, de cara al futuro hay que planificar las ciudades de manera que no sean solamente funcionales y estéticas, sino también resistentes desde el punto de vista climático, con más árboles, zonas de sombra, áreas verdes, superficies permeables y sistemas de retención de agua. La embajadora eslovaca del Pacto Climático Europeo, Simona Hlaváčová, también afirma que hay que replantear nuestra actitud hacia la retención de agua y los llamados céspedes estériles, y comenzar a plantar más árboles, arbustos y macizo. A juicio de Hlaváčová, hay que modificar la planificación urbanística para poner mayor énfasis en la construcción de parques y elementos acuáticos, no solamente artificiales, como las fuentes, sino también aquellos capaces de retener el agua de lluvia para evitar que sea desviada hacia el sistema de alcantarillado. Según sus palabras, de esta manera se podrían eliminar muchas superficies de asfalto y hormigón que agravan las olas extremas de calor, sustituyéndolas por elementos y materiales permeables. Los expertos del Pacto Climático Europeo señalan también los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad Nacional de la Corea del Sur, en Seúl, que demuestra que los techos y las paredes verdes son eficaces para enfriar su entorno, sino también aportan beneficios tanto físicos como psíquicos. Tal y como explica Dokoupilová, si los techos y las paredes verdes tienen suficiente agua, son capaces de transformarla en vapor, proceso que consume una gran cantidad de energía térmica del aire. Esto resulta luego mucho más eficaz que el uso del aire acondicionado que enfría los espacios interiores, pero al mismo tiempo calienta el exterior.

Peter Sabaček Foto: TASR

Živé vysielanie ??:??

Práve vysielame