Tanto los partidos de la coalición como los de la oposición celebran la eliminación total del impuesto sobre las transacciones financieras anunciada por el primer ministro, Robert Fico. Sin embargo, la oposición critica al Ejecutivo por haberlo implantado y exige que su supresión se aplique de inmediato, sin esperar al 1 de enero de 2027.
“El Partido Nacional Eslovaco celebra la abolición total del impuesto sobre las transacciones anunciada por el primer ministro Robert Fico. El SNS ha abogado por su supresión desde el momento de su introducción. No obstante, ya habíamos logrado eximir de este gravamen a los trabajadores autónomos, algo que agradecemos a nuestros socios de coalición”, declaró el partido en un comunicado, añadiendo su disposición a negociar de forma constructiva el presupuesto estatal para 2027.
Por su parte, el vicepresidente del partido de coalición Hlas-SD y ministro de Empleo, Asuntos Sociales y Familia, Erik Tomáš, manifestó tras la reunión tripartita: “Como miembro del Gobierno, celebro la decisión de abolir este impuesto. Eso sí, quiero dejar claro que, de cara a la ley del presupuesto estatal para el próximo año, el partido Hlas-SD y yo personalmente mantendremos varias condiciones y líneas rojas”.
Desde la oposición, el presidente de Eslovaquia Progresista (PS), Michal Šimečka, señaló en rueda de prensa que la medida es una buena noticia para la economía nacional, pero exigió más contundencia: “Fico debería disculparse por esta medida, admitir su error y abolir este impuesto perjudicial cuanto antes, sin esperar a enero”.
El partido opositor Libertad y Solidaridad (SaS) calificó de farisaica e hipócrita la declaración del primer ministro sobre la abolición del impuesto a las transacciones financieras. Asimismo, la formación insiste en que su eliminación debe ser inmediata y no posponerse hasta el próximo año.
El Movimiento Demócrata Cristiano (KDH), también en la oposición, recibió con satisfacción el anuncio, aunque advirtió que la medida llega demasiado tarde y no borrará los efectos negativos ya causados por la coalición gobernante. Según el KDH, abolir el impuesto justo en un año preelectoral es un intento deliberado del Gobierno por mejorar su imagen pública.
El primer ministro anunció que, en el marco de las negociaciones del presupuesto estatal para 2027, solicitó al ministro de Finanzas, Ladislav Kamenický, y al secretario de Estado, Radovan Majerský, preparar los mecanismos legislativos y técnicos para suprimir este tributo a partir del 1 de enero de 2027.
Este gravamen había sido introducido por el actual Ejecutivo como parte de un paquete de consolidación fiscal implementado a partir de abril de 2025.