El sistema eslovaco PMcardio, una herramienta basada en inteligencia artificial diseñada para asistir a los médicos en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, ha logrado identificar más de un cuarto de millón de infartos desde principios de 2025. Así lo anunciaron el viernes en rueda de prensa los creadores del dispositivo junto al ministro de Sanidad, Kamil Šaško, quien reveló que el ministerio destinará 19 millones de euros a la empresa para apoyar su investigación y desarrollo.
Martin Herman, portavoz de Powerful Medical —la compañía detrás de esta innovación, explicó que no todos los infartos son fácilmente detectables mediante un electrocardiograma convencional. “La primera exploración suele realizarse en una ambulancia o en urgencias, entornos donde no siempre hay un especialista en electrocardiograma disponible. Esto hace que algunos pacientes esperen horas, e incluso días, para recibir el tratamiento adecuado, cuando cada minuto sin flujo sanguíneo provoca un daño irreversible en el músculo cardíaco. Ese tiempo perdido puede traducirse en años de insuficiencia cardíaca o, en el peor de los casos, en la muerte”, advirtió.
Según Herman, el sistema es capaz de evaluar un electrocardiograma y reconocer más de 50 diagnósticos en cuestión de segundos. “PMcardio ya cuenta con la certificación de dispositivo médico en Europa y es utilizado por más de 200.000 profesionales sanitarios en todo el mundo. Sin embargo, nuestro mayor logro es el diagnóstico de infartos: la inteligencia artificial es capaz de identificar a pacientes que pasan completamente desapercibidos con los métodos convencionales”, destacó.
Junto con el ministro, recalcó que la decisión final siempre recae en los profesionales sanitarios. “De ninguna manera se trata de una competencia entre la inteligencia artificial y el médico. La tecnología es solo una herramienta en sus manos que, en última instancia, debe estar al servicio de las personas y nunca al revés. Por lo tanto, el dictamen clínico final corresponde al profesional sanitario, y la introducción de cualquier sistema de este tipo debe basarse en la evidencia científica, la seguridad y, sobre todo, en un claro beneficio para el paciente”, declaró el titular del departamento.
Asimismo, Herman añadió que el sistema ya ha sido aprobado para su lanzamiento en el mercado estadounidense.