El miércoles pasado, el presidente eslovaco, Peter Pellegrini, intervino con su discurso sobre el estado de la República Eslovaca. A decir del presidente del Parlamento y su colega del partido Hlas-SD Richard Raši, el informe fue realista, equilibrado y apartidista. Los ministros de Sanidad y de Inversiones, Kamil Šaško y Samuel Migaľ respectivamente, valoraron positivamente su llamamiento a la moderación, frente a la polarización actual de la sociedad eslovaca, y a la búsqueda del consenso social. Según la oposición parlamentaria, el discurso del mandatario eslovaco solamente confirma que el presidente sigue siendo uno de los representantes de la actual coalición gubernamental. El líder de la actual oposición eslovaca y presidente del movimiento Eslovaquia Progresista, Michal Šimečka, ha calificado el discurso del presidente como extremadamente político. Otra fuerza opositora, el partido Libertad y Solidaridad, reprocha al presidente que, en lugar de nombrar los problemas más graves del país, defendiese las decisiones del gobierno de Robert Fico del partido Smer-SSD, criticando al mismo tiempo a la oposición parlamentaria. La politóloga Aneta Világi constata que el presidente dedicó en su informe poco espacio a la política exterior y al estado de derecho. En su opinión, su discurso estuvo en concordancia con la manera como ejerce su mandato. Otra analista política, Darina Malová, valoraba positivamente los llamamientos del presidente a la cooperación política entre el gobierno y la oposición en temas concretos, pero observaba negativamente la desequilibrada crítica del presidente hacia la oposición. Según su opinión, de esta manera resulta muy difícil construir la cohesión social y moderar la polarización. A decir de Malová, el presidente dedicó poca atención a temas como la sanidad, la vivienda, las diferencias regionales, la salida de jóvenes o la calidad de los servicios públicos, aunque precisamente estas cuestiones son las que forman la experiencia diaria de los ciudadanos con el Estado. La politóloga Soňa Szomolányi calificaba este discurso presidencial como favorable para la actual coalición gubernamental. Según su opinión, el presidente ni se esforzó mucho en actuar de manera apartidista y si este discurso tuviera que ser un informe sobre el estado de la república, muy probablemente no sería de la república en la que vivimos y conocemos datos sobre el desarrollo económico y la calidad de la vida. A decir de otro analista político, Tomáš Koziak, el presidente en su intervención intentó ser una persona que quiso unir la escena política, criticando tanto la actual coalición gubernamental, por sus medidas de consolidación y su manera de hacer la política en la Asamblea Nacional, como también la oposición parlamentaria.
La oposición critica el discurso del presidente, politólogos lo califican como desequilibrado
18. 09. 2026 13:12 | Tema del día
Peter Sabaček Foto: TASR