La producción de los conocidos vinos espumosos Hubert dejará la ciudad eslovaca de Sereď a finales de este año. La empresa cerrará su planta, en funcionamiento desde 1952, y trasladará toda la producción a sus centros de Starý Plzenec y Mikulov, en la República Checa. Hubert seguirá, no obstante, presente en el mercado eslovaco, donde mantendrá sus actividades comerciales, de marketing y administrativas. La decisión pone fin a casi tres cuartos de siglo de una relación especialmente estrecha entre la marca y Sereď. La historia de Hubert se remonta, sin embargo, mucho más atrás: en 1825 se fundó en Bratislava una empresa que comenzó a producir vino espumoso siguiendo las técnicas desarrolladas en Francia. Con el traslado de la producción a Sereď en 1952, la ciudad se convirtió durante décadas en la sede de uno de los símbolos de la tradición vinícola eslovaca. La marca llegó además a ser uno de los productores de vino espumoso más conocidos del país. Hubert justifica ahora el cierre por razones de sostenibilidad económica y por los cambios en el comportamiento de los consumidores. La compañía asegura que, pese a las inversiones realizadas en los últimos años, no ha conseguido utilizar plenamente la capacidad de producción de la planta de Sereď. Por ello considera más eficiente concentrar la fabricación en las instalaciones de Bohemia Sekt en la República Checa, que forman parte del mismo grupo empresarial y cuentan con capacidad y experiencia para asumirla. La decisión afectará aproximadamente a sesenta trabajadores. Una parte de ellos recibirá ofertas para continuar dentro del grupo, mientras que los demás tendrán derecho a un paquete de compensación considerado por la empresa como superior al estándar. Hubert afirma que tendrá en cuenta factores como la antigüedad de los empleados, el tiempo que les reste hasta la jubilación y sus posibilidades de encontrar un nuevo empleo. Para el alcalde de Sereď, Ondrej Kurbel, la pérdida de cada puesto de trabajo supone un impacto serio, especialmente para quienes llevan muchos años en la empresa. No obstante, considera que el efecto sobre el empleo de toda la ciudad será limitado, ya que, según señala, siguen llegando nuevos inversores a la zona. Con todo, el cierre preocupa también al sector vitivinícola. La Asociación de Viticultores y Vinicultores advierte de que el problema no termina con los trabajadores de la fábrica. La desaparición de un importante comprador de uva podría repercutir directamente en los productores y acelerar la reducción de los viñedos en Eslovaquia. La directora ejecutiva de la asociación, Jaroslava Kaňuchová Pátková, alerta incluso del riesgo de perder entre 3.500 y 4.000 hectáreas de viñedo, si los productores no encuentran dónde colocar su cosecha. El cierre de Hubert se produce, además, en un contexto de creciente debate sobre el futuro de la industria eslovaca, situando así el caso de Sereď dentro de una tendencia más amplia de reorganización de las capacidades industriales y de presión sobre los costes de producción. Mientras tanto, Hubert tiene previsto poner a la venta el complejo industrial de Sereď. El Ayuntamiento quiere negociar con la dirección de la compañía sobre el futuro uso de las instalaciones, siendo ahora la cuestión qué actividad podrá ocupar un recinto ligado durante generaciones a una de las marcas más reconocibles de la tradición vinícola eslovaca.
Hubert pone fin a casi 75 años de producción en Eslovaquia
21. 09. 2026 14:59 | Tema del día
Hilari Ruiz de Gauna i Torres; Foto: pixabay