El jefe del gobierno eslovaco, Robert Fico, participó en una videoconferencia del grupo “Amigos de la Competitividad”, junto a otros 19 líderes europeos. El encuentro se celebró una semana antes de la sesión del Consejo Europeo, donde la competitividad será uno de los ejes centrales. “La competitividad de la industria europea está indisolublemente ligada a los precios de la energía”, subrayó Fico, quien volvió a alertar sobre los altos costes de la electricidad y reiteró la propuesta de su país de desvincular el precio de la electricidad y del de gas. Para Eslovaquia —una economía abierta altamente industrializada, la competitividad es clave para el desarrollo económico futuro, la preservación del empleo y el bienestar social de la población.
Los precios de los derechos de emisión también suponen una carga importante para la industria europea. Fico señaló que Eslovaquia, junto con el resto de los países del V4, aboga por aplazar la entrada en vigor del sistema ETS2 hasta después de 2030. Esta medida tendría un impacto directo no solo en el sector industrial, sino también en los hogares, sobre todo a través de los precios de los combustibles, la energía y la vivienda.
Otro tema importante del debate fueron los elevados precios de los combustibles y la insuficiente capacidad de refino en Europa. Los líderes señalaron la necesidad de reforzar la capacidad europea y la seguridad energética, de tal modo que los elevados costes no sigan mermando la competitividad de la economía europea. En su intervención, el primer ministro también se refirió a la necesidad de simplificar las normas europeas y reducir la carga administrativa y regulatoria. Eslovaquia apoya el proceso de simplificación del funcionamiento de la UE, de modo que las empresas europeas no tengan que hacer frente a una burocracia innecesaria y puedan competir mejor con las empresas de Estados Unidos o China. “Si la Unión Europea quiere mantener su competitividad global, debe garantizar las condiciones para que la industria local produzca a precios competitivos. Por lo tanto, para Eslovaquia, el coste de la energía y la protección del tejido industrial son una prioridad absoluta”, añadió Fico.