El “Samizdat”, forma de resistencia clandestina que mantuvo viva la libertad de expresión en Eslovaquia

El “Samizdat”, forma de resistencia clandestina que mantuvo viva la libertad de expresión en Eslovaquia

Eslovaquia conmemora este 12 de octubre el Día del Samizdat, dedicado a quienes, durante el régimen comunista, arriesgaron su libertad para publicar y distribuir textos prohibidos por las autoridades. El Parlamento eslovaco estableció esta jornada en noviembre de 2020 para recordar a quienes defendieron los derechos humanos y la libertad de expresión frente a la censura. La fecha recuerda un episodio de 1988, cuando 92 disidentes checos y eslovacos firmaron una declaración de apoyo al activista cristiano Ivan Polanský, condenado a cuatro años de prisión por editar y distribuir publicaciones clandestinas. Durante el periodo de normalización, entre 1970 y 1989, las autoridades consideraban ilegal esta actividad. Los autores y distribuidores sufrían registros domiciliarios, confiscaciones, interrogatorios y vigilancia por parte de la Policía de Seguridad del Estado. Algunos fueron encarcelados o perdieron sus empleos. Otro caso conocido fue el llamado “camión francés”, ocurrido en 1981, que llevó a la detención de varias personas por introducir literatura en el país, entre ellas el filósofo y disidente Milan Šimečka. Durante la llamada normalización, el periodo comprendido entre 1970 y 1989, la censura estatal restringía severamente la libertad de publicación. Las obras que se apartaban de la doctrina oficial podían ser retiradas de las bibliotecas, mientras que algunos autores desaparecían de los manuales escolares y de la vida cultural pública. Ante ello, y pese a la represión, el “samizdat” desempeñó un papel importante en la difusión de ideas independientes esquivando el control del régimen. Frente a ese control, el “samizdat”, -término de origen ruso que designa la autopublicación clandestina-, ofrecía una alternativa: los textos se copiaban a máquina, se reproducían mediante técnicas de impresión rudimentarias y circulaban de mano en mano, fuera de los canales oficiales. En Eslovaquia, esta actividad alcanzó una dimensión considerable. Los textos se mecanografiaban y reproducían clandestinamente para llegar a lectores excluidos de las publicaciones oficiales. En Eslovaquia circularon entre 30 y 40 revistas de este tipo, muchas vinculadas al movimiento católico disidente. Los historiadores estiman que, durante aquellos años, se produjeron al menos 13 millones de páginas de publicaciones clandestinas. Según Pavol Hric, director del Museo de las Víctimas del Comunismo de Košice, cada publicación contribuyó a preservar la libertad intelectual y el pluralismo frente a la ideología oficial. Para mantener viva esta memoria, el próximo 29 de octubre se inaugurará, en la Biblioteca Universitaria de Bratislava, una exposición titulada El samizdat en forma de libro, dedicada a 22 autores y sus obras clandestinas. La muestra estará acompañada de una publicación sobre esta forma de resistencia cultural, que recuerda el valor de quienes defendieron la libertad de expresión en tiempos de represión.

Hilari Ruiz de Gauna i Torres; Foto: flickr

Živé vysielanie ??:??

Práve vysielame