Esta semana se ponen en marcha los cursos de formación para los coordinadores y asistentes sanitarios que deberían trabajar en las comunidades romaníes que viven en las regiones de Prešov, Košice y Banská Bystrica. El proyecto, que lleva el nombre de “Comunidades sanas“, está organizado por la Oficina del delegado de Gobierno para la etnía romaní. A finales de aňo deberían terminar el curso 108 asistentes y 12 coordinadores sanitarios. A decir de Iveta Duchoňová de dicha oficina, el papel de los asistentes y coordinadores sanitarios se considera crucial en la solución del estado de salud en las comunidades romaníes.
“Con la concienciación en el ambito de la salud sexual y reproductiva, y con la mejora en la vacunación de los niňos romaníes el estado debería ahorrar mucho dinero destinado a la asistencia sanitaria“, afirmó Duchoňová. Según los datos brindados por la Asociación para la cultura, educación y comunicación, en Eslovaquia viven cerca de 130 mil personas en condiciones que influyen negativamente en el estado de su salud. En su mayoría se trata de miembros de la etnía romaní. Entre ellos se difunden diversas enfermedades infecciosas a casua de su falta de higiene personal, por falta de alcantarillado o por falta de acceso al agua potable. Por otro lado, el Consejo de Europa ha criticado recientemente a nuestro país por la actitud de los maestros eslovacos hacia el idioma romaní. Como cita el informe del Consejo de Europa, entre los maestros eslovacos prevalece una actitud negativa hacia el idioma de esta minoría, incluso lo consideran una demostración de retraso social. Mientras que el idioma romaní a menudo se califica como innecesario, el manejo del idioma eslovaco entre los gitanos se percibe como un requisito para una integración exitosa en la sociedad. A los expertos europeos tampoco les gusta que en nuestro país no exista una forma de educación preescolar en idioma romaní. La Diplomacía eslovaca ha contestado al informe del Consejo de Europa rechazando del todo la crítica. “Las autoridades eslovacas no comparten las conclusiones de los expertos europeos que mencionan la insuficiente iniciativa relacionada con la educación preescolar de la etnía romaní“, cita la reacción, aňadiendo que desde el aňo 2002 Eslovaquia forma parte de la Carta europea de las lenguas regionales y minoritarias.