El primer ministro, Robert Fico, ha desatado una ola de discusiones al haber afirmado recientemente que la culpa del alto índice de desempleo en Eslovaquia la tienen los gitanos. Su opinión no la comparten ni los expertos en la problemática del desempleo, ni los representantes de las comunidades gitanas. La Oficina del Trabajo registra una cifra de desempleados del 14,5 % en todo el país. Robert Fico en sus declaraciones afirmaba.
“Si del número total de desempleados descontasemos a los gitanos sin trabajo, la cifra se reduciría drásticamente y el índice de desempleo sería del 8% , es increible como esta etnia desempleada distorsiona el índice de desempleo“. En Eslovaquia existen entre 200 y 300 mil gitanos sin trabajo, el número no está precisado por la estadísticas. El periodista Robert Zitnansky afirma que las declaraciones de Fico son inexactas y tergiversan el problema. En primer lugar, según el periodista, Fico crea una imagen falsa tratando de buscar un chivo expiatorio en una minoría étnica que es fuertemente rechazada en Eslovaquia. En segundo lugar, también a decir del periodista, las cifras no concuerdan pues según el registro de desempleados el número total de los parados es de 400 mil y de éstos hay 57 mil que estań sin empleo desde hace más de 4 aňos. En la evidencia de desempleados las estadísticas no plasman la etnia de los parados, cuestión que permitiría conocer el número real de gitanos desempleados. Los especialistas en la materia reclaman, desde hace tiempo, que la etnia de los desempleados sea de alguna u otra forma plasmada, sin embargo, no se acaban de definir los criterios sobre los cuales se construirían en un futuro las estadísticas del desempleo atendiendo a la etnia. Laco Oravec, de la fundación Milan Šimečka le da la razón a Fico en algunos aspectos diciendo “si no incluyesemos a los gitanos el índice de desempleo de la población no gitana sería inferior pero no en tal medida como la que ha seňalado el primer ministro, pues muchos gitanos desempleados no están siquiera registrados en las oficinas de trabajo. Lo que ha declarado el premier tiene solamente algo de verdad. Pero surge la pregunta: a quién se debe culpar? Yo diría que la culpa es compartida y una gran parte de ella recae sobre el gobierno de Robert Fico que no ha logrado, al igual que los gobiernos anteriores, disminuir el desempleo entre los gitanos“ afirmaba Laco Oravec.