Después de la aparición de numerosas causas relacionadas con la nocividad de algunos productos alimenticios importados desde Polonia, los inspectores de la Administración Veterinaria y Alimenticia Eslovaca pusieron nuevamente en marcha un masivo control en el mercado alimenticio del país. Esta vez centran su atención en la carne de aves de corral que, según el canal televisivo polaco TVN24, contiene antibióticos y también algunas sustancias aditivas que estimulan el crecimiento y engorde de los animales.
“Empezamos inmediatamente a controlar todo el mercado, desde los vendedores ambulantes hasta las cadenas de supermercados, así como también a las empresas que importan la carne para una ulterior elaboración“, afirmó el director general de la Administración Veterinaria y Alimenticia Eslovaca, Jozef Bíreš. A decir del director el empleo de antibioticos en la cría de los animales es un problema mundial. Si bien se trata de cantidades mínimas, la presencia de los antibióticos en los alimentos amenaza igualmente la salud humana, acumulándose en el organismo y causando desajustes hormonales, alergías u otras disfunciones. Durante los últimos aňos Polonia aumentó su producción alimenticia sobre todo gracias a un buen aprovechamiento de los eurofondos. Por eso el mercado nacional allí empieza a ser demasiado limitado y en consecuencia aumentan las especulaciones y aumenta también la exportación. Por ejemplo, en el caso de la carne de aves de corral los polacos producen un 50% más de lo que representa su consumo nacional. A pesar de que los productos alimenticios polacos tengan una mala reputacion en Eslovaquia, tienen precios sensiblemente más bajos y por eso los productores eslovacos no pueden ser competitivos con ellos. Aunque durante los últimos aňos hemos sufrido varios escandalos con la sal tecnica polaca, con los huevos mohosos polacos, con las galletas polacas que contenían algun veneno contra los ratones, con la miel polaca que contenía los antibioticos etc, siempre se encuentra alguien quien los compra por un precio muy barato. Ni los más prudentes pueden estar seguros de lo que comen. Han sido detectados varios productos que a pesar de ser de origen polaco fueron reempaquetados y marcados con Made in Slovakia.