Tal y como estaba previsto, durante el último fin de semana llegaron a su punto álgido en nuestro país las celebraciones relacionadas con el 1150 aniversario de la llegada de los santos misioneros Cirilo y Metodio a nuestro territorio. Los actos de conmemoración comenzaron el pasado viernes en la ciudad de Nitra, donde tuvo lugar una peregrinación nacional y una santa misa solemne concelebrada por el enviado de Santo Padre, el cardenal Franc Rodé, y por varios obispos de Polonia, Ucrania, Hungría, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Italia, Grecia, Chequia y Eslovaquia.
Todas las celebraciones, organizadas con ocasión del 1150 aniversario de la llegada de los santos Hermanos de Salónica, terminaron ayer en el Castillo de Devín. Las celebraciones en este lugar empezaron con una conferencia dada por el primer ministro eslovaco Robert Fico que apeló en su discurso a la colaboración en el proceso de construcción del Estado eslovaco. Según sus palabras, la construcción permanente del Estado nacional constituye una tarea constante, continua y duradera para todos los representantes políticos, religiosos e intelectuales de nuestro país. A decir de Fico, dicha tarea debería unir a todos los partidos y movimientos eslovacos tanto de la coalición gubernamental como de la oposición parlamentaria. El premier eslovaco relacionó el concepto de construcción del Estado y el mensaje de los Hermanos de Salónica con la lucha de Ľudovít Štúr y Anton Bernolák por la independencia de nuestro país. En su discurso también mencionó varios conceptos históricos que, hasta el momento, continúan produciendo mucha controversia entre historiadores eslovacos, entre ellos por ejemplo, el término de “Viejos Eslovacos“ y el término del “Rey Svätopluk“. A decir de Fico, todos tenemos la obligación de continuar poniendo en práctica el mensaje cirilo-metodiano, descrito también en la Constitución de la República Eslovaca. En el acto de conmemoración, que tuvo lugar en el Castillo de Devín, estuvieron presentes, junto al presidente del Gobierno, el Presidente de la República Ivan Gašparovič, el presidente de la Asamblea Nacional Pavol Paška, varios ministros y diputados y representantes religiosos, lo que levantó algunas críticas, sobre si no se trataba de una acto propagandístico del partido gubernamental Smer-SD. Con ocasión de dicho aniversario, el Banco Nacional Eslovaco ha emitido una moneda conmemorativa especial de dos euros que no tendrá exclusivamente fines coleccionistas, sino que también será puesta en circulación.