En el ámbito agrario el comienzo del mes de julio suele estar relacionado sobre todo con la inauguración de la cosecha de cereales. Si bien hemos podido ver las primeras segadoras en las carreteras ya a finales del mes pasado, la verdadera e intensa cosecha se ha puesto en marcha durante la semana anterior, concretamente en 10 distritos ubicados en la zona sureňa del país.
A decir de Stanislav Nemec, portavoz de la Cámara Agraria y Alimenticia Eslovaca (SPPK), y según datos de la Oficina de Estadísticas Eslovaca, la producción agrícola de cereales este aňo debería superar la del aňo pasado en cerca de un 25%. En comparación con el aňo anterior, marcado por extremas sequías, también ha sido sensiblemente pospuesta la fecha de la cosecha para la colza, la cebada y el trigo. Como lo explicó Nemec, esto se debe a la tardía llegada de la primavera. Las estimaciones actuales incluso hablan de una producción de la colza de 2,59 toneladas por hectárea lo que correspondería a la mejor producción desde el aňo 2008, cuando este valor fue de 2,61 toneladas por hectárea. Estimaciones muy parecidas valen también para la cebada, el trigo, el centeno, la avena y las plantas oleaginosas. Sin embargo, destacó Nemec, la cosecha realmente se puede evaluar a su final, cuando la producción se halla en los graneros y no al comienzo. En todo caso, la cosecha abundante podría traer beneficios no solo a los agricultores sino a todos los ciudadanos, aliviando el continuo crecimiento de precios de algunos productos alimenticios. Aunque la cosecha debería ser mejor que la del aňo pasado, la superficie de los terrenos de siembra de casi todos los cereales, excepto los del centeno, ha disminuido este aňo. Además, después del período de abundantes lluvias e inundaciones, fueron notificados daňos en 6 mil de las hectáreas de labranza más productivas situadas en la zona suroeste del país. Los precios de compra de los cereales, si bien continúan descendiendo desde el comienzo de este aňo, son más altos que los del aňo pasado, algunos en un 6%, pero otros en hasta un 20%. Los trabajos de cosecha deberían culminar durante las próximas dos semanas.