“Mi hija tiene tres aňos. La habría querido inscribir en la guardería pública, pero luego vi las filas de padres esperando para poder hacer lo mismo. Además me hablaron sobre la necesidad de pagar un soborno. En la guardería me preguntaron si tenía otro hijo, porque una madre con un hijo menor en la mayoría de los casos no tiene ningún chance“, cuenta una madre sus experiencias con la inscripción en la guardería infantil.
Según el Instituto de Informaciones y Pronósticos, en septiembre del aňo pasado fueron rechazadas más de 7550 solicitudes de inscripción. Por ello no es de extraňar que las solicitudes se presenten siendo los críos unos bebés, esperando que en el futuro tengan mejor oportunidad de acceder a plazas públicas de guarderías infantiles. En Eslovaquia la licencia de maternidad puede durar hasta tres aňos. Durante este período la madre tiene garantizada la posibilidad de volver a su puesto de trabajo. Durante el primer medio aňo obtiene un 65% de su salario, el resto del tiempo recibe una contribución estatal de 194,7 euros. Esta contribución no es suficiente para muchas familias, por ello las madres quieren volver al trabajo, no obstante, el problema frecuente es precisamente la escasez de las guarderías públicas. Además, éstas reciben únicamente a niňos de más de tres aňos, sólo raramente a niňos menores. Las guarderías privadas cuestan mensualmente desde 100 euros hasta 600 euros. En Bratislava los precios pueden alcanzar el doble en comparación con las demás ciudades eslovacas. Según la socióloga Magdaléna Piscová, el estado tendrá que solucionar este problema, porque seguramente va a subir la tendencia de inscribir a los niňos menores de tres aňos en las guarderías públicas. “La tasa de empleo de los padres de niňos menores de tres aňos es muy baja en comparación con el resto de los países comunitarios“, aňade Piscová. El Instituto de la Política Financiera comprueba que elevar esta cifra podría contribuir al desarrollo económico del país. Sin embargo, el Estado debería de respetar la libertad de decisión de los padres. Aňadimos que en Eslovaquia no está todavía desarrollada la educación alternativa, en todo el país hay, por ejemplo, sólo cuatro guarderías tipo Waldorf. En esta situación los padres buscan soluciones alternativas como son por ejemplo las madres del día.